
Kanye West, a la carcel, ayer en el aeropuesto LAX de Los Angeles agredió a dos paparazzis (con la inestimable ayuda de su manager) y fue detenido por las autoridades pertinentes.
Es cierto que los paparazzis pueden ser un incordio en muchas ocasiones pero no hay que perder los estribos de la manera que lo hizo el bueno de Kanye, por lo que nos parecen bien las horas que ha tenido que pasar en el calabozo (ya ha sido liberado) y la fuerte multa que seguro recibirá.














Comentarios recientes